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KARINA GELOSO - L a odontologa advirtió sobre los signos de alarma del cáncer bucal: "Toda lesión que persiste debe ser consultada"
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Hora: 15:56
KARINA GELOSO - L a odontologa advirtió sobre los signos de alarma del cáncer bucal: "Toda lesión que persiste debe ser consultada"

En el marco de una nueva columna de concientización sobre salud bucal, la odontóloga Karina Geloso visitó el programa para abordar un tema del que todavía se habla poco: la prevención y detección temprana del cáncer bucal. La propuesta busca acercar información a la comunidad y ayudar a reconocer signos de alarma que muchas veces se naturalizan o se atribuyen a problemas menores.


Geloso destacó que la salud bucal no debe asociarse únicamente con los dientes, las caries o cuestiones estéticas. La boca también puede manifestar señales vinculadas con diferentes enfermedades y, por eso, aprender a observar cambios y consultar a tiempo puede modificar significativamente el pronóstico y el tratamiento.


Lesiones que no deben naturalizarse


Uno de los principales puntos planteados durante la entrevista fue la importancia de prestar atención a las lesiones que aparecen en los tejidos blandos de la boca y permanecen en el tiempo.


Entre las señales mencionadas se encuentran las lesiones blanquecinas, que pueden presentarse como una especie de placa en distintas zonas de la mucosa: la parte interna de las mejillas, los labios, el piso de la boca o la lengua. Una lesión blanca que no desaparece y que tampoco se desprende al limpiarla debe ser evaluada por un profesional.


La especialista aclaró que no toda lesión blanca significa cáncer. Puede tratarse, por ejemplo, de una infección por hongos u otra afección. Sin embargo, el objetivo de la consulta es determinar qué la está provocando y evitar que una lesión que podría ser tratable permanezca durante mucho tiempo y se vuelva crónica.


También se habló de las lesiones rojas o manchas de coloración intensa. En estos casos, la recomendación es especialmente clara: si una lesión permanece durante más de aproximadamente 14 días sin resolverse, debe ser consultada con un odontólogo, médico o dermatólogo.


La persistencia es uno de los principales indicadores a tener en cuenta. Una mordedura, una quemadura o una pequeña lastimadura pueden ocurrir habitualmente en la boca, pero cuando una lesión no desaparece y continúa en el mismo lugar durante semanas, ya no debería ser naturalizada.


Las úlceras y las famosas "llagas"


Las úlceras también fueron parte de la conversación. Geloso explicó que existen diferentes tipos y que muchas pueden estar relacionadas con situaciones transitorias, bajas defensas, alteraciones de la flora intestinal, estrés u otras condiciones.


Sin embargo, una lesión ulcerosa que persiste requiere evaluación. En determinadas circunstancias, si una lesión no responde al tratamiento indicado, el profesional puede determinar la necesidad de realizar estudios complementarios, incluida una biopsia, para establecer con precisión su origen.


La odontóloga remarcó además que algunas lesiones que aparecen en la boca pueden ser manifestaciones de otras enfermedades sistémicas, por lo que la evaluación no debe limitarse exclusivamente a la cavidad oral. Incluso determinadas enfermedades de transmisión sexual pueden presentar signos en la boca, lo que convierte a estas lesiones en una señal que merece ser estudiada.


Ganglios: otra señal para observar


Durante la entrevista también se explicó la relación entre las lesiones de la boca y los ganglios cercanos.


Cuando existe una infección, es posible que aparezca un ganglio inflamado, generalmente móvil y doloroso. Pero si una persona detecta un bulto que permanece en el mismo lugar, no se mueve, no provoca dolor y persiste, la recomendación es consultar rápidamente.


Geloso insistió en que uno de los problemas es que algunas enfermedades pueden avanzar inicialmente sin producir grandes molestias. Por eso, la ausencia de dolor no necesariamente significa que no haya nada que controlar.


De todos modos, la especialista llevó tranquilidad: no toda lesión termina convirtiéndose en un problema mayor. La importancia de detectarla está justamente en poder realizar un diagnóstico temprano y actuar antes de que la situación evolucione.


El problema de esperar y naturalizar los síntomas


Uno de los aspectos que más se destacó fue la tendencia de los adultos a postergar las consultas médicas y odontológicas.


Muchas veces una persona tiene una lesión, utiliza algún remedio casero, espera que desaparezca y continúa con su vida cotidiana. Si finalmente deja de doler, puede asumir que el problema se solucionó. Sin embargo, una lesión que permanece, aunque haya dejado de generar molestias, debe ser controlada.


La profesional explicó que en los niños y adolescentes determinadas lesiones recurrentes pueden estar relacionadas con diferentes situaciones del organismo y que, en esos casos, puede ser necesario un abordaje interdisciplinario entre odontología y medicina.


En los adultos, en cambio, la resistencia a consultar puede convertirse en un problema. El temor a recibir un diagnóstico negativo muchas veces lleva a negar o minimizar los síntomas.


Prótesis y lesiones por traumatismos permanentes


Otro punto importante de la entrevista estuvo relacionado con las prótesis dentales.


Con el paso del tiempo, una prótesis puede perder adaptación y comenzar a producir roces permanentes sobre la mucosa. Esa irritación continua puede generar una lesión que, en principio, puede parecer menor. El problema aparece cuando la persona se acostumbra a ella y deja de consultar.


Por eso, cualquier lesión provocada aparentemente por una prótesis que persiste debe ser revisada y, si es necesario, corregida mediante la adaptación del elemento.


Hábitos y prevención


Para Geloso, la prevención comienza por la información. Saber qué observar permite consultar antes y evitar que una lesión avance sin diagnóstico.


Entre los factores de riesgo mencionados durante la columna aparecen el tabaquismo y el consumo de alcohol, además de la exposición prolongada al sol, especialmente en relación con las lesiones en los labios. Para quienes permanecen mucho tiempo expuestos, recomendó utilizar protección solar y protector labial, además de otros elementos de protección.


También destacó la importancia de mantener una buena higiene bucal, evitar que persistan infecciones o micosis y realizar controles periódicos con profesionales. Las lesiones blancas, rojas o ulceradas que no desaparecen deben ser evaluadas y tratadas.


La especialista resumió el mensaje de la jornada en una idea central: los hábitos y la prevención pueden marcar una diferencia fundamental. La información permite reconocer una señal de alarma y actuar antes de que el problema se complique.


La entrevista forma parte de una serie de encuentros destinados a abordar distintas enfermedades y problemáticas relacionadas con la salud bucal. En próximas columnas se continuará profundizando sobre otros temas, entre ellos el cáncer de lengua y las lesiones que pueden aparecer en esa zona.




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