En diálogo con la radio, Nacho Cieri, presidente de la Laguna de Rocha, brindó un completo panorama sobre el presente del espacio natural chacabuquense, las novedades de la temporada recientemente inaugurada y los desafíos que enfrenta el predio, marcado por la dependencia climática y la necesidad de obras estructurales.
Cieri explicó que la apertura de la temporada se realizó hace pocos días, luego de un período complejo atravesado por tres años de sequía y, posteriormente, un año con lluvias intensas, lo que dificultó las tareas de mantenimiento e inversión. 'Dependemos muchísimo de la naturaleza', remarcó, señalando que la falta de un flujo constante de agua afecta tanto a la pesca como al funcionamiento general de la laguna.
En ese sentido, volvió a poner en agenda la importancia de que se concrete el Plan Maestro de la Cuenca del Río Salado, una obra clave que permitiría regular el caudal de agua y garantizar una cota estable para la laguna. 'Si esa obra se completa, la laguna tendría un flujo permanente que permitiría planificar mejor las actividades, desde la pesca hasta el disfrute recreativo', explicó.
Actualmente, la laguna recibe una gran cantidad de familias, vecinos de Chacabuco y visitantes de localidades cercanas e incluso de Buenos Aires, que buscan tranquilidad, aire libre y contacto con la naturaleza. Si bien hay pesca, Cieri aclaró que no es la que muchos pescadores esperan, como el pejerrey, debido a la falta de circulación de agua. No obstante, se puede realizar pesca deportiva de especies como bagres y dientudos, ideal para compartir en familia.
El predio se encuentra abierto de martes a domingo, de 6 a 22 horas, cerrando los lunes salvo feriados largos. Desde la comisión se trabaja especialmente en el cuidado del espacio y en garantizar seguridad para quienes deciden acampar, promoviendo un uso responsable del lugar. 'Queremos cuidar la laguna y que quienes vienen nos acompañen cuidando las instalaciones y la naturaleza', señaló.
En cuanto a los servicios, la entrada general tiene un valor de $1.500, el acampe $3.000 por carpa, y la cuota societaria es de $2.500 mensuales. Además, se incorporaron dormis, con capacidad para cuatro personas y próximamente para dos, con un costo aproximado de $30.000, ofreciendo una alternativa cómoda para quienes desean pasar la noche sin acampar. La cantina funciona durante todo el horario de apertura del predio.
Finalmente, Cieri destacó el valor social y cultural de la laguna, subrayando con satisfacción el regreso de adolescentes y jóvenes al lugar, recuperando una tradición local. 'La Laguna de Rocha es un espacio público que busca tranquilidad, naturaleza y encuentro. Si las nuevas generaciones se apropian de este lugar, el futuro está asegurado', concluyó.