En el marco del paro general nacional y de la jornada de protesta contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno, el dirigente y referente político Eduardo Bunster analizó la compleja situación social y económica que atraviesa el país, cuestionando duramente el rumbo de las políticas oficiales y el impacto directo sobre los trabajadores.
Bunster señaló que la medida de fuerza no es un hecho aislado, sino el resultado de un proceso acumulativo de ajuste, pérdida de derechos y deterioro de las condiciones de vida de amplios sectores de la sociedad. 'Estamos en una época muy compleja, con realidades duras para millones de argentinos. El paro y la movilización no son un capricho, son una respuesta', afirmó.
En ese sentido, planteó interrogantes centrales sobre el rol del Gobierno y del Estado: '¿Para qué está un gobierno? ¿Para beneficiar a unos pocos o para acompañar a la población? Hoy se gobierna defendiendo la propiedad privada del capital concentrado, no la de los trabajadores', sostuvo. Según explicó, la reforma laboral va en sentido contrario a lo establecido en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional, que garantiza derechos como el trabajo digno, la protección salarial y la seguridad social.
Durante la entrevista, Bunster también alertó sobre el clima de intimidación hacia el periodismo en el marco del paro. Denunció que desde el Gobierno se intenta responsabilizar a los trabajadores de prensa por eventuales hechos de violencia durante las coberturas y cuestionó la revisión del Estatuto del Periodista, al que consideró un retroceso en materia de libertad de expresión. 'Se está intentando censurar y disciplinar a la prensa', advirtió, recordando el caso del fotógrafo Pablo Grillo.
El dirigente sostuvo que la violencia 'siempre parte del poder' y rechazó la narrativa oficial que busca criminalizar la protesta social. 'Las medidas de fuerza llegan cuando no hay respuestas. Son reacciones defensivas frente a políticas que avanzan sobre derechos históricos', explicó, remarcando que la conflictividad no es solo nacional, sino parte de un escenario global de creciente polarización.
Bunster también se refirió a casos concretos como el conflicto en la empresa FATE, donde más de 900 familias se vieron afectadas por despidos y cierre de actividades, y cuestionó la lógica de la desregulación económica y la transnacionalización del capital. 'Cuando hay ganancias se quedan, cuando hay crisis se van, y el costo lo pagan los trabajadores', expresó.
Finalmente, convocó a la movilización local prevista para este miércoles a las 19 horas frente al Palacio Municipal de Chacabuco, destacando la importancia de la organización colectiva y la solidaridad. 'Las luchas continúan. Esto no termina hoy, recién empieza', concluyó.