La Plaza Necochea, conocida popularmente en Chacabuco como la Plaza del Correo, volvió a convertirse en un punto de encuentro para las familias a partir de una intervención artística que tiene como eje la figura de Carlos 'Indio' Solari y la discografía de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El mural, que fue inaugurado el 4 de octubre, reúne las diez tapas de los discos de la banda y fue realizado por diez artistas vinculados con distintas disciplinas del arte.
Claudio Stefanini, pintor, muralista y uno de los impulsores de la iniciativa, contó el proceso de trabajo, las dificultades que encontraron y los proyectos que ya comenzaron a surgir para continuar recuperando el espacio.
'Volvió la familia a la plaza, que era lo que estábamos buscando, recuperar ese lugar que estaba totalmente abandonado', señaló Stefanini durante la entrevista.
La intervención tomó como punto de partida una pared que llevaba alrededor de doce años abandonada. Antes de comenzar con el mural fue necesario prácticamente reconstruirla como superficie de trabajo: hidrolavado, retiro de pintura vieja, tratamiento de las grietas, fijador, lijado y preparación hasta conseguir nuevamente un lienzo blanco.
El proceso de acondicionamiento llevó más de veinte días. Y cuando finalmente la pared estuvo lista apareció uno de los primeros obstáculos: a poco de convocar a los artistas, el muro volvió a ser intervenido con grafitis.
Stefanini relató que, a partir de una publicación en redes sociales, pudieron identificar a una de las personas que había realizado esas pintadas. La intención, explicó, no fue solamente señalarlo, sino también transmitir una idea que atraviesa todo el proyecto: el aerosol también puede ser una herramienta artística, pero debe utilizarse en los espacios adecuados y con autorización.
'Hay que educar para que cualquiera que quiera expresar su arte con aerosol pueda hacerlo, pero con el consentimiento del vecino dueño de la pared', sostuvo.
En ese sentido, el mural también buscó integrar a jóvenes y adolescentes que utilizan el aerosol como forma de expresión. Stefanini contó que incluso invitó a algunos de ellos a participar de la obra. La experiencia no siempre fue sencilla, pero para el artista forma parte de un objetivo más amplio: generar espacios donde distintas generaciones puedan expresarse y encontrar una manera positiva de canalizar sus inquietudes.
Diez discos, diez artistas
La idea original del mural fue de Chalo Rosales, quien imaginó trasladar la discografía de Solari y los Redonditos a una intervención de gran tamaño.
El proyecto comenzó a tomar forma cuando Rosales se encontró con Stefanini en una feria. A ellos se sumó Melina Lemos y, posteriormente, fueron convocando a otros artistas.
Cada uno eligió una de las tapas de los discos de acuerdo con la identificación personal que tenía con esa obra.
Los diez artistas que participaron fueron Chalo Rosales, Claudio Stefanini, Melina Lemos, Tania Zirr, Gustavo Triberti, Luis Carboni, Felipe Castro, Alejandro Madeiro, Julio Reyes y Guido Moro.
Stefanini destacó especialmente la participación de Tania Zirr, de 16 años, a quien conoció a partir de su actividad artística y de su participación en los Torneos Bonaerenses. Según relató, la joven obtuvo dos medallas de oro en Mar del Plata.
'Tratamos de integrar a todo aquel que tenga algo para dar', explicó, destacando que la intención no era que el mural estuviera reservado exclusivamente a artistas de trayectoria, sino generar un espacio de intercambio entre distintas edades y experiencias.
En total, el trabajo demandó aproximadamente un mes y diez días, incluyendo la preparación de la pared y la realización del mural. Los últimos quince o veinte días fueron los de mayor movimiento, con los distintos artistas trabajando después de sus respectivas jornadas laborales.
Para Stefanini, además de una expresión artística, la obra representa una posibilidad concreta de mostrar el trabajo de los artistas locales.
'Esto también es una salida laboral. Cuando te preguntan por tu currículum, anda a la Plaza del Correo y fíjate lo que hago', planteó.
Más que un mural
La recuperación del mural fue acompañada por otras tareas destinadas a mejorar la plaza.
Stefanini contó que las cámaras que apuntaban hacia el sector no estaban funcionando y que también había problemas con la iluminación. A partir de distintos pedidos, algunas de esas situaciones comenzaron a solucionarse. También se incorporó una cámara aportada para reforzar el control sobre el mural durante la noche.
La intención es que la intervención artística no termine cuando se da la última pincelada.
'Cuando hay una obra, vos tenés que pedir lo que necesitás', señaló Stefanini, quien remarcó que la recuperación de un espacio público puede generar un efecto más amplio: iluminación, vigilancia, mantenimiento y, fundamentalmente, apropiación comunitaria.
Durante la entrevista también destacó que la obra fue pensada como una forma de recuperar un lugar que había quedado relegado y transformarlo nuevamente en un punto de reunión.
La inauguración reunió, según estimaciones mencionadas durante la jornada, entre 200 y 300 personas en movimiento, aunque Stefanini aclaró que no realizó un conteo formal.
'Fue un domingo de familia. Vos veías mate, veías gente, muchos chicos', describió.
La recuperación de otros sectores
El mural del Indio Solari no es la única intervención que Stefanini viene realizando en la zona.
También participó de la restauración de un mural relacionado con el tango y del monumento ubicado en ese sector. Según explicó, algunas placas habían sido retiradas porque fueron confundidas con piezas de bronce, mientras que el monumento presentaba signos de deterioro por el paso del tiempo.
Además, frente a la existencia de otros murales antiguos y deteriorados, el artista explicó que procura ponerse en contacto con sus autores antes de intervenirlos. En ese marco, dialogó con Martín Espíndola, autor de una obra realizada en 1996, para plantearle una nueva intervención en un espacio que había quedado deteriorado.
De allí surgió también el mural dedicado a Pepe Mujica, que Stefanini se encontraba terminando al momento de la entrevista, con el rostro del expresidente uruguayo acompañado por la frase 'Gracias Pepe'.
La recuperación de esos sectores también permitió mejorar la iluminación de lugares que permanecían oscuros.
Un proyecto para recuperar los juegos
El próximo paso está puesto en los juegos de la plaza.
Stefanini explicó que, como los artistas trabajan de manera independiente y suelen conservar restos de pintura de sus trabajos particulares, comenzaron a reunir materiales para avanzar con nuevas intervenciones.
En este caso, la propuesta consiste en recibir donaciones de restos de pintura, especialmente látex, para poder pintar y recuperar distintos elementos del espacio público.
La iniciativa también contempla la restauración de los juegos y la pintura de bancos y bordes de la plaza. Según explicó, el proyecto cuenta con el visto bueno para avanzar y la expectativa expresada durante la entrevista era poder comenzar en las próximas semanas.
La idea es sencilla: transformar una plaza deteriorada en un espacio cuidado y, al mismo tiempo, generar las condiciones para que ese cuidado pueda sostenerse en el tiempo.
'Si hoy venís con un aerosol y ves que hay diez grafitis, puede haber once. En cambio, si está toda pintadita, el primero que se anime, con las cámaras, ya es como que podés ir punto por punto y decir: 'Mirá, flaco, no se hace esto, vamos a hacer otra cosa'', explicó.
Bicicletas, convivencia y educación
Otro de los temas que apareció durante la conversación fue la utilización de la plaza por parte de grupos de adolescentes que circulan en bicicleta.
Stefanini planteó la necesidad de encontrar un equilibrio entre el uso del espacio público y la seguridad de quienes concurren, especialmente niños y adultos mayores.
En lugar de limitarse a prohibir, propuso buscar espacios específicos donde los jóvenes puedan desarrollar esa actividad, de manera similar a lo ocurrido con la creación de la pista de skate.
'Buscarle a cada necesidad un lugar', resumió.
Para el artista, la recuperación del espacio público también está relacionada con una cuestión educativa y de convivencia. Desde recoger los residuos hasta levantar las necesidades de las mascotas, pasando por el uso responsable de bicicletas y el cuidado de los murales, entiende que la transformación del lugar requiere también compromiso de quienes lo utilizan.
Incluso contó una anécdota ocurrida mientras trabajaban en el mural, cuando un perro hizo sus necesidades junto a la pared y su dueña se retiró sin recogerlas. A partir de situaciones de ese tipo surgió otra pequeña iniciativa: colocar carteles recordando a quienes llevan sus mascotas que también deben llevar una bolsa.
Un homenaje que busca multiplicarse
La elección del Indio Solari como eje del primer gran mural respondió a la propia historia personal de Stefanini, quien recordó su paso por la Facultad de Bellas Artes de La Plata y su acercamiento, durante su juventud, al circuito under de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
También destacó el carácter reservado que durante años tuvo la figura del Indio y la manera en que las letras y las imágenes vinculadas con la banda fueron construyendo una identidad que atravesó generaciones.
Para Stefanini, el mural permite trasladar parte de esa historia al espacio público y acercarla a personas que quizá no conocían determinadas referencias.
La obra, además, utiliza distintas técnicas. Uno de los artistas incorporó una figura en cemento con efecto tridimensional, mientras que Stefanini trabajó con mosaicos y fragmentos de vidrio para generar otra de las imágenes del mural.
El resultado es una intervención de gran extensión que combina pintura, dibujo, fotografía y otras técnicas.
Pero el proyecto no pretende terminar allí.
Stefanini contó que recibieron propuestas para nuevos homenajes y que incluso existe la posibilidad de que los vecinos puedan participar en la elección de futuras intervenciones. Entre las ideas mencionadas aparecen homenajes a figuras como Gustavo Cerati, Ricardo Iorio y René Favaloro, aunque se trata de proyectos a futuro.
La intención es que la Plaza del Correo vuelva a ser un lugar de encuentro y que el arte funcione como una de las herramientas para lograrlo.
'Queremos volver a que haya un punto de reunión', expresó.
El próximo encuentro anunciado durante la entrevista será el 4 de noviembre, cuando el grupo espera volver a reunirse en la plaza y continuar con las tareas de recuperación.
Una obra colectiva
Stefanini también quiso destacar a todas las personas, comercios, instituciones y trabajadores que colaboraron para que el proyecto pudiera concretarse. Entre ellos mencionó a quienes aportaron pintura, materiales, agua, iluminación y otros elementos necesarios durante las semanas de trabajo.
El proyecto se sostuvo principalmente mediante colaboraciones y donaciones de materiales. Incluso relató que una torta realizada especialmente permitió reunir fondos para afrontar algunos gastos menores de la obra.
En ese sentido, el mural terminó siendo también una experiencia comunitaria: artistas trabajando durante semanas, vecinos acercándose, comercios colaborando y distintas áreas aportando para que el espacio pudiera recuperarse.
'Crear un grupo de trabajo' fue, para Stefanini, una de las claves de todo el proceso.
Más allá de las diferencias personales, profesionales o políticas entre quienes participaron, el mural logró reunirlos alrededor de un objetivo común: el arte y la recuperación de un espacio público.
La propuesta ahora apunta a que ese proceso continúe, no solamente con nuevos murales, sino con mantenimiento, iluminación, restauración y participación de los vecinos.
Porque, para Stefanini, hacer un mural no significa simplemente terminarlo y retirarse. También implica volver, observar cómo está, repararlo si es necesario y mantenerlo vivo.
Para colaborar
Quienes quieran colaborar con el proyecto mediante restos de pintura pueden comunicarse con Claudio Stefanini al 2352 55 8840. Según explicó, los integrantes del grupo pueden pasar a retirar las donaciones.
También pueden seguir el trabajo artístico a través de @claudiostefa01 y @regalartechaca.
La propuesta que comenzó con un mural dedicado al Indio Solari terminó abriendo una discusión mucho más amplia sobre el arte, los espacios públicos y la participación comunitaria. En una plaza que durante años permaneció deteriorada, la apuesta es que la pintura sea apenas el comienzo de una recuperación más profunda.